Muchas veces la empresa necesita estabilidad y rendimiento en servidores u ordenadores dedicados a funciones especificas. La solución para la empresa es sin duda las unidades de estado solido, que sustituyen a los discos duros actuales.
Los discos duros actuales, son discos magnéticos que giran sobre su centro y son modificados por una aguja que se desplaza sobre la superficie de ellos. Esto ocasiona grandes problemas de estabilidad y rendimiento. Son sensibles a los cambios de temperatura, son susceptibles a golpes y movimientos leves además generan un nivel de ruido que en ocasiones puede llegar a ser molesto. Esto en cuanto a sus características físicas.
En las técnicas podemos decir que ofrecen gran capacidad, pero que su tiempo de acceso de lectura y escritura es demasiado alto comparado con las nuevas unidades de estado solido.
Las SSD ofrecen mayor rendimiento y estabilidad, pues son memorias no volátiles, normalmente del tipo flash, que nos entregan mayor velocidad de acceso, mayor estabilidad frente a golpes y movimientos, mejor resistencia a los cambios de temperatura, no emiten apenas ruidos y por desgracia de momento no ofrecen demasiada capacidad. Pues de momento estas unidades suelen ser un poco más caras que los discos duros, y ofrecen capacidades de entre 60 y 120 GB. Normalmente suficientes para servidores web u ordenadores dedicados a aplicaciones exclusivas.
Sin duda si nuestro equipo va a estar sometido a condiciones adversas en exteriores o si necesitamos fiabilidad la mejor solución para la empresa son las unidades de estado solido.
